sábado, 29 de junio de 2013

Mejores amigos.

Porque eres mi mejor amigo, por eso quiero que me acompañes el resto de mi vida, en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, en los desmadres y en la tranquilidad de jugar Xbox.

Porque cuando mi novia me corte me voy a embriagar contigo, cuando encuentre al amor de mi vida te lo voy a contar a ti primero, cuando me case tú organizarás mi despedida de soltero, tu esposa irá de compras con la mía, cuando nazcan mis hijos alguno llevará tu nombre y tus hijos jugarán con los míos, los divertiremos con nuestras historias del pasado y los veremos crecer como crecimos tú y yo.

Cuando mis padres mueran me abrazarás, cuando los tuyos mueran te abrazaré. Apostaremos a ver quién pierde primero el cabello, los dientes, el empleo...


Y nunca, NUNCA nos veremos bajo tierra, porque tú y yo vamos a vivir por siempre!!

Sincero.

Después de mucho despedirnos, de mucho desvestirnos y de pedir que no terminara, por fin pasó. Es lo mejor que pudimos hacer porque en esta ocasión fue decisión de ambos y no solo mía. 
Debo admitir que desde hace un par de meses no eres tú quien me roba el sueño, y no es malo porque seguía disfrutando de tu compañía, el problema es que hace poco mis amigos empezaron a darse cuenta y eso solo significa una cosa, que lo que siento es muy fuerte y muy intenso para disimular que aún eres mi prioridad.
Y prefiero ser sincero y directo, tal vez rudo, porque te diste cuenta hace mucho que hay alguien más y aunque nunca te fui infiel sabes que pensaba en alguien más cuando te besaba. No quiero herirte más de lo necesario, mucho menos quiero verte triste, no quiero que sientas que te desplazo porque no es así. 
Debes saber que siempre te fui fiel, jamás oculté nuestra relación e incluso hablé de ti con mis amigos. Me hiciste feliz durante mucho tiempo y debes estar feliz porque le ganaste a alguien en un momento de mucha incertidumbre para mí, solo que esta vez hay alguien que me atrae mucho más que tú en todos los sentidos y eso no está en tus manos.

Se que de habernos encontrado en otras circunstancias habríamos durado más tiempo, pero esta vez es tiempo de dejarte ir de verdad, de permitirte mirar a otras personas, de dejarte salir y conocer lo que conmigo nunca pudiste.


Nos estoy dejando libres, nos estoy dejando ir. Dejaste una huella increíble en mi vida y espero haber hecho lo mismo en la tuya, pero después de tanto tiempo creo que ya vivimos todo lo posible y ahora quiero buscar algo diferente. :)

Diviértete mucho, disfruta tu tiempo, conoce, vive, extraña, ama, sé.
15/10/2012

viernes, 28 de junio de 2013

No somos.

Tú y yo somos. Somos personas, somos humanos, somos seres pensantes que sienten y viven. Solo eso.

No somos amigos, porque no es lo que yo quiero. Yo quiero ser el hombro sobre el que te recargues cuando vayas al cine, la mano que sujetes cuando manejes, el primero al que le cuentes tu vida, el beso que extrañes cada que tus labios se resequen, los cinco minutos de tiempo libre para fumar, el viaje de fin de semana donde no duermas, la foto de tu perfil, los mensajes de lunes por la mañana, la canción a todo volumen en la carretera, el emoticón, la nota del día, la sonrisa que todo lo puede...

No somos pareja, porque no es lo que tú quieres. No quieres a alguien como yo, que viene y va, que ve su mundo a través de un telescopio, que hace ruidos raros al hablar. Y la verdad no sé qué quieres o qué no quieres.

Y si lo supiera, te lo daría. Porque quiero.


Porque te quiero.


No somos nada, porque no queremos ser lo mismo.

Rompecabezas

No me gustan las personas rotas porque me aburren los rompecabezas. 

Yo soy más de jugar Jenga, desacomodarlo todo, arriesgar cada vez más moviendo piezas de aquí para allá, desestabilizar todo y acomodar el desastre para culpar al otro jugador cuando caiga la torre.

Ese soy yo y muchos de ustedes también.

¿Mi nuevo celular me hace ver guapo?

Es el año 2012, acaban de anunciar un teléfono celular con todas las caracteristicas que siempre soñé, toma fotos y video, me dice cómo llegar al Oxxo más cercano y poco le falta para convertirse en robot y ser mi mejor amigo. Rompo el cochinito y me dirijo a la tienda a endeudarme un par de años con un plan de telefonía que seguro me queda grande.
Es el año 2013. El mismo celular que compré hace 5 o 6 meses ahora sale en color amarillo vocho y al agitarlo me dice la hora con una voz asexuada y fría. LO QUIERO.
El problema con la tecnología es que va más rápido que nosotros y no nos damos cuenta, año con año sale un nuevo teléfono, una cámara nueva, una aspiradora parrila lavamanos robot mejor que la anterior. Algunos le llaman obsolescencia planeada, pero la gran mayoría le dice "estar a la moda".
Desde mi punto de vista, muchas personas están poniendo en sus gadgets demasiada fe, como si un aparatejo de última generación les diera superpoderes o mejorara su aspecto físico. Yo solo veo un cacharro enorme y sobrevaluado que a la par hace que los bolsillos de mi pantalón se vean raros.
Pero, ¿quién soy yo para juzgar lo que hacen con el dinero de sus cumpleaños? Al final del día soy un fanático de la tecnología, me gustan los celulares con cámaras potentes y aplicaciones que hacen que mis fotos parezcan tomadas con cámaras descompuestas, me la paso mandando mensajes a gente que tarda en responder y casi nunca hago llamadas con mi teléfono porque a veces se me olvida que esa es su función principal.
Me quejo porque, como lo dije antes, la tecnología va muy rápido y no quiero que me deje atrás.
Ahora si me permiten, voy a tuitear al respecto con mi smartphone porque puedo y porque lo terminaré de pagar en el 2015.



¿Por qué no te digo que me gustas?

Porque todos lo saben, mis amigos, mis compañeros, hasta mi familia.
Si he sido tan obvio por tanto tiempo y no te has dado cuenta solo hay dos motivos, o no te intereso o no eres tan hábil para darte cuenta, en cualquiera de los dos casos se reduce mucho mi interés por ti.
Entonces me aguanto, pero no te quejes, porque señales te las he dado todas, así que no finjas porque eso ya no es falta de habilidad, es prueba de pendejez, o exceso de arrogancia.

Vida 2.0

Miedo.
Es lo que siento cuando suena "La bamba" en mi teléfono mientras vibra como poseído. Ya no sé en qué foto me etiquetaron, qué cosa me comentaron o a qué evento me invitaron, la verdad esto pasa todo el día, todos los días.
Parece que hay un selecto grupo de personas en este mundo que recibe algún tipo de recompensa por llenarnos a nosotros, simples mortales, de spam y fotos en las que NO salimos.
No sé si lo sabían, pero las páginas del estilo de "Mi mamá también me pegaba con el cable de la plancha" perciben dinero por los likes y shares que les damos, así funciona Facebook, recolectando información de nuestros gustos; por eso cada tanto vemos imágenes de niñas con cáncer a las que Televisa les dará un peso por cada "Me gusta" o las clásicas cadenas de "Whatsapp será de pago si no reenvías esta cadena" o "MSN cerrará pronto". Oh, esperen, eso ya pasó... ¿QUIÉN CHINGADOS NO REENVIÓ ESE PAR DE CADENAS? (lapsus).
El punto es que esto no es vivir. No imagino a mi abuelo gritándole a Petra que andaba en el cerro con Pánfilo y tres personas más. Mucho menos puedo pensar en mi abuela tomando una foto de su caldo de puerco para presumirla a sus amigas en el rancho.
Las redes sociales nos han ayudado mucho a conocer personas nuevas, a mantener contacto con amigos que ahora viven lejos, a platicar por webcam con nuestros familiares incómodos, a conocer cosas que la televisión no quiere/puede/debe mostrar, pero también nos ha robado la vida.
Hoy en día, si no hay foto no hubo fiesta; si no avisas que estás en el gym la rutina no funciona...

Un día voy a apagar mi teléfono, dejaré de escuchar todas esas notificaciones absurdas y dejaré de escribir cada cosa que me encuentro, con un poco de suerte no moriré. Pero no será hoy, porque precisamente hoy me traje la lap al antro y estoy a punto de beberme unos chupitos. Like si quieres que te invite uno, comparte si quisieras estar aquí.



El corazón.


Se nos olvida ejercitarlo porque se mueve por sí solo. Y ahí está él, intentando recordarnos su existencia a cada latido, con ritmo y paciencia, bum bum, bum bum, si cerramos los ojos y nos quedamos en silencio lo escucharemos decir lo mismo una y otra vez:
VIVE, VIVE, VIVE, VIVE...